Este proyecto refleja la esencia de FILA: una arquitectura integrada en el paisaje, con materiales nobles y una construcción pensada para perdurar. La vivienda combina piedra natural, madera y grandes aberturas que conectan los espacios interiores con el entorno de la alta montaña.
La organización interior prioriza la relación interior-exterior, con zonas de día abiertas al jardín y porches que permiten disfrutar de la casa durante todo el año. Los acabados cálidos, las vigas de madera vista y la luz natural cuidadosamente trabajada aportan confort y armonía.
El resultado es una casa contemporánea e intemporal, construida con criterios de eficiencia, durabilidad y respeto por el territorio de la Cerdanya.
Año: 2024
Vivienda unifamiliar. Obra nueva
Arquitecto: Damià Ribas
Arquitecto técnico: Elisabet Garcia Mir







