Este proyecto resume la forma de trabajar de FILA: rigor constructivo, sensibilidad por el lugar y una cuidada ejecución hasta el último detalle. La vivienda se implanta en el terreno con naturalidad, adaptándose a la topografía y dialogando con el paisaje de montaña a través de una arquitectura sobria y bien medida.
La combinación de materiales como la piedra natural y la madera aporta solidez, calidez y una imagen perenne, mientras que las soluciones constructivas responden de forma eficiente a las exigencias climáticas del entorno. La distribución de los espacios prioriza el confort, la luz natural y la calidad de los espacios interiores.
Desde FILA hemos asumido la obra con una visión global, apostando por una construcción duradera, funcional y pensada para las personas. El resultado es un hogar coherente con el territorio, bien construido y preparado para perdurar en el tiempo.
Año: 2005
Promoción vivienda plurifamiliar. Obra nueva

