Esta vivienda unifamiliar aislada representa una reinterpretación contemporánea de la arquitectura de montaña, donde la construcción se integra respetuosamente en un entorno de prados nevados y vistas panorámicas. El proyecto se define por su implantación horizontal y el uso de materiales autóctonos como la piedra de pizarra, que reviste gran parte de la fachada y las cubiertas inclinadas, aportando rotundidad y mimetismo con el paisaje pirenaico.
La arquitectura se organiza en volúmenes que se adaptan al terreno, creando zonas de transición entre el interior y el exterior. Destaca un gran porche exterior con carpintería de madera laminada y una cubierta de pizarra a cuatro aguas, que alberga una zona de estar y comedor de verano junto a una piscina lineal integrada en el pavimento de piedra.
En el interior, el diseño apuesta por espacios amplios, luminosos y de gran calidez. Las grandes aberturas acristaladas captan la luz natural y enmarcan las vistas de la cordillera nevada, desdibujando los límites con el exterior. El uso extensivo de la madera de roble, pino y abeto en techos, vigas vistas, parqués y carpinterías interiores crea un ambiente acogedor y confortable. La zona de estar principal se vertebra en torno a una chimenea de hierro negra de estilo contemporáneo, que actúa como punto focal y elemento separador entre sala de estar y el comedor.
La cuidada ejecución de FILA es visible en cada detalle, desde la colocación precisa de la piedra hasta la integración de soluciones constructivas eficientes que garantizan el confort térmico en un clima de alta montaña. El resultado es un hogar duradero, funcional y en perfecta armonía con su entorno natural.
Año: 2025
Vivienda unifamiliar. Obra nueva
Arquitecto: Damià Ribas
Arquitecto técnico: Oriol Escolà







